ESCANEADO 3D PARA PRESERVAR NUESTRO PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
Factores como la guerra y los desastres naturales han dejado latente el ínfimo interés que ha existido en general en torno a la conservación y restauración del patrimonio de la humanidad.

Deberíamos plantearnos lo siguiente; sin objetos, documentos o imágenes, ¿qué sería de la historia y tradiciones del mundo?
La tecnología se nos presenta ante este inconveniente como herramienta de resolución eficaz. Siempre existirá el riesgo de pérdida de originales, pero gracias a los archivos 3D obtenidos del escaneado, no caerán en el olvido ni será diferente su contemplación.
De hecho, al encontrarse almacenado en una «memoria digital», siempre se tendrá la opción de reproducirlo exactamente como era. También podemos pensar cómo las obras pueden ser «transportadas» por el mundo en formato digital e imprimidos en cualquier lugar, minimizando a cero los riesgos de daños en el transporte.
¿POR QUÉ SE DEBERÍA ESCANEAR?
Más allá de las zonas y obras en riesgo, existen múltiples motivos por los que se debería aplicar el escaneado 3D, documentando de forma segura y contribuyendo con el mantenimiento, renovación y el recuerdo adecuado.
Ya sea por los estragos del tiempo, el turismo masivo o restauraciones poco cuidadosas, los archivos 3D obtenidos de una digitalización de alta resolución, como hemos comentado, serán conservados eternamente. Junto a su almacenamiento, será posible, entre otros; monitorizar, estudiar, actualizar planos, detectar posibles problemas estructurales, ayudar en procesos de restauración y divulgar, con la única tarea de realizar copias de seguridad como medida preventiva.
¿CUÁL ES EL VERDADERO POTENCIAL DE UN ESCÁNER?
La información que obtiene consiste en una nube de puntos que posteriormente tiene que ser procesada mediante reconstrucción para obtener el modelo una vez es determinada la forma en que esos puntos están unidos. Merece destacar la precisión con que se recrea lo escaneado.
Existen dos tipos de escáner; por una parte, los de corto alcance, los más conocidos que operan a una distancia de entre 8cm y 1m. En este caso su alta resolución registra un gran detalle del objeto escaneado.

Por otra parte, encontramos los de largo alcance (LiDAR), útiles a la hora de escanear superficies u objetos de gran tamaño y extensión como edificios.

Como se puede observar, un escáner es capaz de capturar todo tipo de objetos, fachadas y edificios de forma rápida, precisa y no invasiva (como puede ser el andamiaje). Además de la forma y tamaño, captura el color y la textura, factores imprescindibles para la futura conservación y/o restauración.
PROYECTOS EN CURSO
Actualmente existen iniciativas por parte de grandes compañías como Google y su proyecto Open Heritage o Backup Ukraine impulsado por la UNESCO, cuyo objetivo de cara a unos años es que «gran parte del arte arquitectónico del mundo esté registrado» y salvaguardar el patrimonio frente a la guerra. Pero, ¿qué hay de las pequeñas comunidades y ciudades o pueblos?
Debemos tomar la iniciativa a modo local haciendo hincapié en las obras y lugares que sólo nosotros sabemos de su importancia y valor histórico-cultural.
